Acá les presento un articulo antagónico al Empire Avenue y creo que es importante colocarlo en este blog para mostrar opiniones que surgen en la red y cada quien debe sacar su conclusión. Aclaro que personalmente no estoy de acuerdo con lo que se expone a continuación:Hay una nueva moda en Internet, que está atrayendo a miles de curiosos. Se trata de la red llamada Empire Avenue que plantea de manera lúdica la opción de comprar y vender “acciones” de otras personas de la red, basándose en su popularidad/influencia. Una vez dentro, te creas un perfil de usuario y empiezas a mostrar tu actividad on-line, incluyendo tus preferencias de marcas. A mayor actividad mayor posibilidades de tranzar en este mercado on-line, donde tal como dicen su creadores, puedes comprar, vender o intercambiar “acciones” de tu mejor amigo, tu bloguero favorito, tu banda favorita o incuso de tu madre.
En definitiva, es un mercado on-line de influencia: las personas más “influyentes” tendrán acciones más valiosas. Si mis amigos quieren entrar en Empire Avenue, bien por ellos. Yo no voy. A continuación tres simples razones para mantenerse fuera:
1. Mi vida no es una mercancía: Este juego es un intento más de expandir la lógica propia de las relaciones de mercado a los planos más íntimos del ser humano. Apoyándose de redes como facebook, twitter y otras formas de participación on-line, el juego impulsa a que los participantes le otorguen valor a casi todo lo que somos y representamos. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de qué es lo que traerá mayor beneficio desde un punto de vista de “valor accionario”: Ordenar lo que haces o dejas de hacer según cálculos previos, de manera de esforzarte en todo momento y lugar por ser “popular”. En otras palabras, es regirte permanentemente por “el rating”. En una frase: Es venderte.
2. No tengo tan baja la auto-estima: Empire Avenue es otra manera de jugar con la baja auto-estima de mucha gente, es decir, es una forma de llenar los vacíos de personas que al parecer encuentran satisfacción a su necesidad de reconocimiento social en el valor que le otorgan otras personas con similares carencias. ¿Tanto necesitas sentirte importante o valorado al punto de transformarte a ti mismo en un bien comerciable en ese “mercado de la auto-complacencia” que supone tranzar con tu “popularidad”? Están manipulándote a partir de tus inseguridades y tu deseo de figurar. Piensa en eso. La conclusión podría ser dura.
3. No todo es mercado: Lamentablemente, en los últimos dos años y con mucha fuerza en los últimos meses, las redes sociales de Internet (como Facebook o Twitter) han sido totalmente copadas por intereses comerciales que han transformado cada minúscula interacción de nuestras relaciones sociales en algo susceptible de nutrir relaciones de mercado. Todo lo que hacemos on-line alimenta a ejércitos de expertos en marketing y vendedores de lo habido y lo por haber. Empire Avenue es otro intento en esa dirección: Buscará datos más finos y granulares de tus gustos los que a su vez serán comerciados a las empresas. Serás parte de un focus group gratuito y más aún promotor de productos (todo esto, por cierto sin que te paguen). Pero más fundamentalmente, te seguirán educando en las bondades de ser un buen comprador-vendedor de todo, incluso de tu propia vida.
Yo no veo Empire Avenue como un simple jueguito inocente. Por cierto que hay gente a la que lo anterior no le incomoda y otras personas que ven en este tipo de “juegos” la posibilidad de encontrar en el mundo on-line la atención y protagonismo que les resulta difícil de alcanzar en las relaciones humanas “desconectadas” . Y bueno, también están las personas que siguen las modas de manera irreflexiva, tomando todo cuanto aparece, sin cuestionarse nada. Entre estos últimos, están los borregos más deseables de este nuevo experimento.
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